Salí de bañarme, con la mano izquierda sostenía la toalla y con la otra sacudía el exceso de agua en mi pelo mientras se desprendía el olor a cítricos del acondicionador. Entré a la habitación pero no estabas, retrocedí un poco buscándote en el cuarto de Andrei, entré para apagar su lámpara, bajar la velocidad del abanico darle un beso, cobijarlo y salir sin ti ...
Me dirigí a la cocina casi sin hacer ruido, la intención era sorprenderte comiendo (tu q tanto detestas limpiar la cocina a deshoras), al llegar solo vi un vaso en la mesa, pero faltaba el encendedor junto a la estufa así es que ya sabia donde encontrarte.
Regresé a la habitación y me vestí con el short corto de algodón, ese de rayitas rosas con blanco y verde que te agrada, busque la blusita blanca de tirantes pues se q te excita el casi nulo movimiento de mis pechos exhibidos a escasos centímetros del pezón,
me asomé bajo la cama para sacar mis sandalias cafés q siempre avientas sin querer con tus zapatos y fui a buscarte,
pasé por la sala, el comedor, por el cuarto de la computadora y abriendo la puerta que da al porche te encontré ,Volteaste a verme y sonreíste me acerque a ti despacio , el aroma a cítricos de mi pelo se fue mezclando con tu tabaco obscuro ,con la brisa.
Me acerque y bese tu mejilla provocando a mi cabello q se deslizara en tu cuello ,retomé mi postura tu te levantaste del sillón susurrando a mi oído
--- "Poca ropa para estar fuera de casa"
A lo que respondí acercando mis labios con los tuyos
---"Será menos ropa si entramos a la casa..."
Dejaste caer el cigarrillo, sobre el tu zapato de trabajo, entre a la casa y tu apresurado cerraste la puerta principal.
Entrando a la habitación... la dama y el caballero se esfumaron,
Solo quedamos tu y yo.
lunes, 4 de mayo de 2009
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