lunes, 4 de mayo de 2009

Salí de bañarme, con la mano izquierda sostenía la toalla y con la otra sacudía el exceso de agua en mi pelo mientras se desprendía el olor a cítricos del acondicionador. Entré a la habitación pero no estabas, retrocedí un poco buscándote en el cuarto de Andrei, entré para apagar su lámpara, bajar la velocidad del abanico darle un beso, cobijarlo y salir sin ti ...
Me dirigí a la cocina casi sin hacer ruido, la intención era sorprenderte comiendo (tu q tanto detestas limpiar la cocina a deshoras), al llegar solo vi un vaso en la mesa, pero faltaba el encendedor junto a la estufa así es que ya sabia donde encontrarte.
Regresé a la habitación y me vestí con el short corto de algodón, ese de rayitas rosas con blanco y verde que te agrada, busque la blusita blanca de tirantes pues se q te excita el casi nulo movimiento de mis pechos exhibidos a escasos centímetros del pezón,
me asomé bajo la cama para sacar mis sandalias cafés q siempre avientas sin querer con tus zapatos y fui a buscarte,
pasé por la sala, el comedor, por el cuarto de la computadora y abriendo la puerta que da al porche te encontré ,Volteaste a verme y sonreíste me acerque a ti despacio , el aroma a cítricos de mi pelo se fue mezclando con tu tabaco obscuro ,con la brisa.
Me acerque y bese tu mejilla provocando a mi cabello q se deslizara en tu cuello ,retomé mi postura tu te levantaste del sillón susurrando a mi oído
--- "Poca ropa para estar fuera de casa"
A lo que respondí acercando mis labios con los tuyos
---"Será menos ropa si entramos a la casa..."
Dejaste caer el cigarrillo, sobre el tu zapato de trabajo, entre a la casa y tu apresurado cerraste la puerta principal.
Entrando a la habitación... la dama y el caballero se esfumaron,
Solo quedamos tu y yo.

miércoles, 29 de abril de 2009

En una esquina del porche tras el auto blanco que el esposo de su mamá pocas veces mueve, Carmela sentada en la mecedora , suspira, y no es el resultado del quinto cigarrillo prendido en esa noche, tampoco era cansancio aun después de cumplir con la responsabilidad del hogar que le cedió su madre a sus escasos 15 años, y muy a pesar de quien la aprecia y daría todo por verla feliz ese suspiro no era a causa de alguna ilusión.

Mientras se mecía y el cigarro se consumía entre sus dedos, Carmela con la mirada fija en algún punto del andador recordaba como todo desaparecía, no le dolía el amor pues al final comprendió que solo había sido un intento fallido del mismo, no le importaban los comentarios de las personas que la rodeaban y no tenia porq preocuparle si todos de alguna manera le debían atención, respeto y cariño a una excelente persona y amiga entrañable.

Carmela tenía en mente 5 letras 7 años y una sonrisa, era de esperarse, nada podría ocupar su pensamiento de tal manera que por escasos segundos que no percibió dejara de respirar y a la indicación de su cerebro por la falta de oxígeno… suspirara.

En una esquina del porche tras el auto blanco que el esposo de su mamá pocas veces mueve, Carmela sentada en la mecedora, suspira, levantando su mano derecha para terminar su cigarrillo , sonriendo piensa en 5 letras 7 años una sonrisa y el único motivo para seguir.

sábado, 14 de febrero de 2009

me niego a celebrar el 14 de febrero,
la fecha me agrada:
globos,peluches,flores y chocolates,
soy el ejemplo de que la mercadotecnia
funciona

pero

me niego a celebrar el 14 de febrero
por el hecho de brindar al AMOR
levantando mi copa
sentada junto a soledad



de carne y hueso me haces falta hoy
Oceransky

viernes, 6 de febrero de 2009


Después de los 30, cumplir años es verdaderamente un suplicio,
la presencia de la nostalgia nos lleva a recordar
la navidad de la infancia,
el verano de la adolescencia,
o los cuerpos desnudos mezclándose en las sábanas de tardes otoñales…
Entre las llamadas de felicitaciones y las visitas en casa no falta algún inoportuno que nos haga reflexionar la manera en que hemos encaminado nuestra vida,
siempre hay algo que criticar:
si somos exitosos….
entonces fuimos egoístas porque dejamos muchas cosas de lado,
y si el éxito no a sido nuestro aliado…
pues seguramente es culpa de la mediocridad con la que hemos caminado.
TREINTA Y TANTOS… Q SUPLICIO
Hoy alcancé los 34
y debo confesar que caigo en el juego típico
recuerdo las navidades , los veranos y los cuerpos desnudos…
(que vi siempre en las películas por supuesto jajaja)
Exitosa o no…. Estoy contenta
contenta por lo que soy y por lo que tengo.
Mi vida, mis recuerdos, mi presente
los guardo en una maleta.
Mis pertenencias
las cargo en un pequeño bolso.
Y mi mayor tesoro
lo llevo de la mano.


Gracias a las personas
que han formado parte de mi vida,
bienvenidos
los que recién están aquí
besos
a los que llegaron para quedarse.