martes, 26 de febrero de 2008

Abro la puerta de la habitación e inhalo lentamente un poco de aire,una escalera junto a la ventana sin cortina, los muebles en el centro y sobre la cama cobijas sin doblar, almohadas, ropa y la virgen que estaba colgada en la pared recién pintada.
Necesito preparar la ropa que utilizaré mañana para ir a trabajar, abro el closet pasando de blusa en blusa como si no pasara nada.Me agacho y veo una mancha en el piso, voy a la cocina por una espátula pero esas están en el cuarto de lavado asi que tomo un cuchillo regreso al cuarto y empiezo a tallarla, después me dirijo a un cajon lleno de papeles para romper todos los que ya no sirven y termino arreglando los cosméticos del tocador.
Esto no tiene sentido
Alguien ha visto mi llanto? lo necesito para sonreir otra vez.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Amiga, me encanta lo que escribes. Que bueno que te decidiste a compartirlo.

Saludillos a tu duende que está precioso.

El Diablo Des. dijo...

Llueve y sonríe la mujer de verde al ver que el tiempo pasa y su fuerte se hunde en la oscura tempestad. Calmada y sin prisa escucha a la brisa que ha de contarle de días de sol. Buscar el llanto la hará recordar que ha dejado cosas importantes que elaborar. El llanto no es otro que un mensajero que trae la nueva que ha de divulgar: Tu importancia es tal que el llanto apremia y la sonrisa pernea entre labios inciertos por su falta de ejercicio. Sonríe pues mujer de otro color que el llanto ya vendrá… ya vendrá. Bueno si, si y si no.

el duende de mis deseos dijo...

esta mujer de color indefinido esta inundada , no es el tan buscado llanto lo que la tiene asi, está ahogándose en los rápidos de la incertudumbre, el agua la arroja hacia las piedras y ella trata desesperadamente de salir... podría una persona sonreir en esta circunstancias?

saludos diablo, bienvenido a casa

abrazos a la mujer de verde

El Diablo Des. dijo...

Claro esta que puede sonreír, pase usted, de ser tan amable, mi intramarino recado a la mujer de color indefinido: ¡Que mejor momento que este para aprender a nadar! Si le duelen los golpes contra las rocas, haga cayo, pero no del que luego atormente su tranquilidad con defensas ante todo. Haga cayo del que sirve para recordar gratamente lo pasado. Aproveche su estancia bajo el agua para aprender de la trucha que nada contra corriente. Vea usted como graciosamente sortean las rocas y demás trampas que la naturaleza les pone a su paso. Trucha pues mujer de color indefinido, trucha y buzitos. ¿O no sabe como? Dicen en la administración (normalmente no saben nada, pero en esto creo que están atinados), que cuando se acerca uno a la meta, más obstáculos aparecen. Lo contrario es que mientras menos obstáculos haya, más lejos esta uno de su meta. Con la misma enjundia que el de Telmex, le digo: ¡Nádele!