martes, 22 de enero de 2008

Cómo no creer en duendes cuando arropo a uno por las noches?

Y como olvidar su magia cuando es capaz de transformarme con una sonrisa...

2 comentarios:

Tu amiga Blanca dijo...

Hola Liz!!

Precioso tu texto, hermosa descripciòn de tu infancia, de tus sueños y deseos. Que bello poema de amor. Te luciste. Me encantò.
Sigue con tu inversiòn de tiempo, es muy linda.
Tu amiga Blanca

PD. te ves muy guapa en la foto.

Zita dijo...

La magia de los sueños da la sabiduría necesaria para nutrir de felicidad a esos duendes.
Sigue soñando y compartiendo con nostros, esa sabiduría que los sueños te dan no sólo para tu duende, sino para todos los que te queremos.
Éxito en tu andar de la mano con tus duendes, hadas y gnomos.